Mateo 6:32-33

Mateo 6:32-33

lunes, 16 de febrero de 2015

Consejos para glorificar a Dios en tu vida diaria.

                Consejos para glorificar a Dios en tu vida diaria

Por Enrique Oriolo.


Comienza el día correctamente.

Al despertar, reconoce que es el Señor quién te ha creado y regalado un día más de vida, y que por sobre todo no te ha dado este día para gastar oxigeno, sino que Dios tiene un propósito para tu diario vivir y es para su propia gloria. Comenzar la jornada reconociendo eso te hará tener una perspectiva correcta, podrás pedir gracia en oración para morir a ti mismo, tomar tu cruz y caminar en pos de Jesús un día a la vez. Medita en estos versículos:
Esto traigo a mi corazón, por esto tengo esperanza: Que las misericordias del SEÑOR jamás terminan, pues nunca fallan sus bondades; son nuevas cada mañana; ¡grande es tu fidelidad! El SEÑOR es mi porción -dice mi alma- por eso en El espero. Bueno es el SEÑOR para los que en El esperan, para el alma que le busca. (Lamentaciones 3:21-25)
Oh SEÑOR, ten piedad de nosotros; en ti hemos esperado. Sé nuestra fortaleza cada mañana, también nuestra salvación en tiempo de angustia. (Isaías 33:2)
Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; (Hebreos 10:23)
Pues el amor de Cristo nos apremia, habiendo llegado a esta conclusión: que uno murió por todos, por consiguiente, todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. (2 Corintios 5:14-15)

Examina tus motivaciones a lo largo del día.

Tendemos a desviarnos con facilidad de las motivaciones correctas que deberían guiar nuestra vida, como las vías de un tren, firmes y apuntando a un destino, así deberíamos mantener firmes nuestra motivaciones de hacer lo que hacemos, no para nosotros mismos sino para la gloria de Dios.
Entonces, ya sea que comáis, que bebáis, o que hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. (1 Corintios 10:31)
Si buscamos nuestra propia gloria entonces cuando nos dañen buscaremos dañar, cuando sean injustos buscaremos nuestra redención devolviéndoles mal por mal. Pero si buscamos la gloria de Dios, bendeciremos cuando nos maldigan, haremos bienes a quienes nos hacen daño, y devolveremos bien por mal.
No debemos buscar nuestra propia justicia, sino reconocer que Jesucristo es nuestra justicia ante Dios y que ahora somos suyos y vivimos para Él.
¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. (1 Corintios 6:19-20)

Ante toda decisión pregúntate: ¿Glorificará a Dios esto?

Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de El soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios. (Hebreos 12:1-2)
Si nuestra meta fuera ganar una carrera de atletismo, deberíamos tomar decisiones todo el tiempo sobre qué cosas serían buenas para lograr tal fin y qué cosas no, deberíamos decidir sobre las comidas, el gasto del tiempo, del dinero, entre otros tantos.
De la misma manera te propongo que pienses a lo largo de tu día, antes de hacer esto o aquello, pregúntate: ¿glorificará a Dios? ¿me hace más semejante a Jesucristo? ¿haría Cristo esto o aquello? De esta manera tendrás un gran filtro que te ayudará a vivir para la gloria de Dios, no temas ser “menos beneficiado tú” si eso repercutirá en mayor gloria para Dios, ten el espíritu de Juan el Bautista ante Cristo: “Es necesario que El crezca, y que yo disminuya.”  (Juan 3:30). Vive para su gloria aunque mueras en pos de ello.
Pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos; por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, del Señor somos. (Romanos 14:8)

Escoge servir antes que ser servido.

Cristo nos dejó el ejemplo de que el mayor de todos será el servidor de todos, no dudó en ceñirse su vestido tomar agua y una toalla y lavar el pies de sus discípulos.
¿Tienes el espíritu de servicio o esperas a que los demás lo tengan primero contigo? Deberíamos como cristianos ser activos a la hora de servirnos los unos a los otros, si eres esposo procura servir a tu esposa, si eres hijo sirve a tus padres, si eres empleado sirve a tus compañeros, y si eres jefe sirve a tus empleados.
Pero Jesús, llamándolos junto a sí, dijo: Sabéis que los gobernantes de los gentiles se enseñorean de ellos, y que los grandes ejercen autoridad sobre ellos. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera entre vosotros llegar a ser grande, será vuestro servidor, y el que quiera entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo; así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos. (Mateo 20:25-28)

Arrepiéntete y confiésate ante el Señor constantemente.

Fallarás. Eso te lo aseguro, pues si bien fuimos salvados de la pena del pecado (justificación), del amor al pecado (regeneración), ahora estamos siendo salvados del poder del pecado (santificación) y seremos salvados de la presencia del pecado (glorificación).
Aún no estamos en cuerpos glorificados, aún el pecado mora en nosotros (Ro. 7) y vamos a fallar en todas las cosas que mencioné anteriormente, por eso debemos arrepentirnos de una manera constante y permanente. Martin Lutero (1483 – 1546), el padre de la reforma protestante, dijo en una de sus famosas 95 tesis clavadas en la Catedral de Wittenberg: “La voluntad de nuestro Señor y Amo Jesucristo, es que toda la vida de los creyentes sea de arrepentimiento”.
Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. (1 Juan 2:1)
Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad. (1 Juan 1:9)

Aférrate a cada instante de la gracia de Dios en Jesucristo.

“Gracia”. Una de las palabras más bellas de las Escrituras, ella debe ser la miel que endulce cada instante de nuestra vida, el arrepentimiento debe venir acompañado de una dosis de gracia,  recordándonos que no son nuestras obras las que nos justifican ante Dios, porque como dice la Escritura:“porque por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de El; pues por medio de la ley viene el conocimiento del pecado.” (Ro. 3:20). Sino que son las obras de Cristo las que nos han salvado, su vida perfecta sin pecado sin mancha ofrecida por pecadores injustos y perversos.
Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. (Efesios 2:8-9)
Hemos sido salvados por la gracia de Dios, no porque lo merezcamos ni porque Dios vio algo en nosotros que nos hizo dignos de su salvación, sino por una razón que habita en Él y que es oculta a nosotros.
Que nuestro corazón cobre ánimo, gozo y esperanza en tan maravillosa realidad que tenemos un Salvador, Jesucristo y que aguardamos con fe su segunda venida:
Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo. (Filipenses 3:20)

Conclusión.

Vive para la gloria de Dios cada día de tu vida, no esperes una vida fácil, ni esperes una vida sin sufrimientos “Porque a vosotros se os ha concedido por amor de Cristo, no sólo creer en El, sino también sufrir por El” (Fil. 1:29), las aflicciones ciertamente vendrán (Juan 16:33), estamos en el mundo pero no somos del mundo:
Yo les he dado tu palabra y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.  Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, yo también los he enviado al mundo. (Juan 17:14-18)
Vivamos con gozo los que hemos sido redimidos, y con una perspectiva real de la vida que Dios nos ha dado. Para su gloria.
Porque Jesús dijo:
El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán. (Mateo 24:35)
Publicado anteriormente para Todo el consejo de Dios.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Proverbios: una mini guía para la vida

                         Una mini guía para la vida
                                                        Por Tim Keller
Durante el último año en mi lectura bíblica diaria, he leído Proverbios 3 muchas veces, un pasaje que he estudiado y predicado en diversas ocasiones. Pero durante esta lectura, me di cuenta de que en Provervios 3:3-2 se pueden ver todos los temas del resto del libro, y por lo tanto, es una especie de mini-guía para una vida fiel. Hay cinco cosas que conforman una vida sabia y piadosa. Funcionan tanto como un medio de hacerse sabio y piadoso así como señales de que estas creciendo hacia tal vida.
1. Pon la confianza más profunda de tu corazón en Dios y en Su gracia. Cada día recuérdate de su amor incondicional y prometido para contigo. No pongas, por el contrario, tus esperanzas en ídolos o en tu propio desempeño.
La misericordia y la verdad nunca se aparten de ti; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón. Así hallarás favor y buena estimación, ante los ojos de Dios y de los hombres. Confía en el Señor con todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propio entendimiento. (Prov. 3:3-5)
2. Somete toda tu mente a las Escrituras. No pienses que sabes más que la Palabra de Dios. Déjala influir en todos los aspectos de la vida. Conviértete en una persona bajo autoridad.
Y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócelo en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas. (Prov. 3:5-6)
3. Sé humilde y dócil hacia los demás. Perdona y sé comprensivo cuando quieras ser crítico con los demas; disponte a aprender de otros cuando estos son quienes te critican.
No seas sabio a tus propios ojos; teme al Señor y apártate del mal. Será medicina para tu cuerpo y alivio para tus huesos. (Prov. 3:7-8)
4. Sé generoso con todas tus posesiones y apasionado por la justicia. Comparte tu tiempo, talento y recursos con los que menos tienen.
Honra al Señor con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos; entonces tus graneros se llenarán con abundancia y tus lagares rebosarán de vino nuevo. (Prov. 3:9-10)
5. Acepta y aprende del sufrimiento y las dificultades. A través del evangelio, reconócelos no como castigo, sino como una forma de purificación.
Hijo mío, no rechaces la disciplina del Señor ni aborrezcas Su reprensión, porque el Señor ama a quien reprende, como un padre al hijo en quien se deleita. (Prov. 3:11-12)
Mientras meditaba sobre estos cinco elementos —arraigados en Su gracia, obedeciendo y deleitándonos en su Palabra, humildes ante otras personas, con generosidad sacrificial para con el prójimo, y firmes en las pruebas— pensé en Jesús. El Nuevo Testamento nos dice que la “sabiduría divina” personificada del Antiguo Testamento es en realidad Jesús (Mt. 11:19.) Y me di cuenta de que a) Él mostró la máxima confianza y fidelidad a Dios y a nosotros al ir a la cruz, b) Él fue saturado y moldeado por la Escritura, c) Él fue manso y humilde de corazón (Mt 11:28 -30), d) Él, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, e) y Él llevó su sufrimiento, por nosotros, sin quejarse. Solo puedes crecer en estas cinco áreas si sabes que eres salvo por una gracia tan costosa. Esto nos mantiene lejos de los ídolos, de la autosuficiencia y el orgullo, del egoísmo y de derrumbarnos ante los problemas. Jesús es la sabiduría personificada, y creer en su evangelio trae estas cualidades de carácter a tu vida.
Por varias semanas he pasado tiempo orando por estas cinco cosas para mi familia y los líderes de mi iglesia. No hay mejor manera de infundir estas grandes cosas en tu propio corazón, que orar intensamente por ellas en la vida de aquellos que amas.
Publicado originalmente para The Gospel Coalition. Traducido por Alicia Ferreira.       Fuente: http://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/proverbios-una-mini-guia-para-la-vida

lunes, 12 de enero de 2015

7 formas de orar por tu corazón


7 formas de orar por tu corazón 
por Jon Bloom
Seven Ways to Pray for Your Heart



A través de los años, mientras he orado por mi propio corazón, he acumulado siete "D" que he encontrado muy útiles. Tal vez tú las encuentres útiles también . 

Estas siete “D” puedes utilizarlas de varias maneras. Puedes optar por una "D" por día. O puede elegir una "D" como tema para una semana y orar a través de estas durante siete semanas. Puedes notar que tengo un verso para cada oración. Pero con el tiempo a medida que ores más versos vendrán a tu mente y es posible que te resulte útil ir recopilandolos para que estén a la mano segun el Espíritu te guie.

Empiezo cada oración con la frase "Cueste lo que cueste, Señor", porque la Biblia nos enseña a ser valientes y sinceros en nuestra oración, no reticentes. También utilizo la frase, ya que pone a prueba mi corazón. ¿Cuánto quiero a Dios y todo lo que promete ser para mí en Jesús? ¿Realmente quiero el verdadero gozo suficiente para pedir la disciplina amorosa de mi Padre para librarme del pecado que roba el gozo? ¿Y cuánto confío en él? ¿Realmente creo que sólo me va a dar lo que es bueno cuando le pregunto en la fe (Lucas 11: 11-13)? "Cueste lo que cueste" las oraciones me ayudan a proseguir y expresar una confianza similar a la que un niño tiene en su Padre. 



Deleite: Cueste lo que cueste, Señor, dame la alegría en ti como el mayor tesoro de mi corazón.

     "Deléitate en el Señor, y él te concederá las peticiones de tu corazón" (Salmo 37: 4). "Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará tu corazón también." (Mateo 6:21)

Deseo: Cueste lo que cueste, Señor, alinea los deseos de mi corazón con el tuyo.

     "Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo "(Mateo 6: 9-10). 



Dependencia: Cueste lo que cueste, Señor, aumenta mi conciencia de mi dependencia de ti en todo lo que voy a vivir continuamente por la fe.

     "Yo soy la vid; vosotros los pámpanos. El que permanece en mí y yo en él, ése es el que da mucho fruto, porque separados de mí no podéis hacer nada ". (Juan 15:5) Discernimiento: Cueste lo que cueste, Señor, enséñame a discernir el bien del mal a través del ejercicio riguroso de la práctica constante.

     "Pero el alimento sólido es para los adultos, para los que tienen sus poderes de discernimiento entrenado por la práctica constante de distinguir el bien del mal." (Hebreos 5:14) 


Desesperación: Cueste lo que cueste, Señor, mantenme desesperado por ti porque tiendo a divagar cuando dejo de sentir mi necesidad de ti.

     "Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; mas ahora guardo tu palabra." (Salmos 119:67) 


Disciplina: Cueste lo que cueste, Señor, discipliname por mi bien para que yo pueda compartir tu santidad y dar el fruto apacible de justicia.

     "Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. "(Hebreos 12:10-11). 


Diligencia: Cueste lo que cueste, Señor, aumenta mi determinación para hacer tu voluntad con toda diligencia.


"Fíjense bien cómo andáis, no como necios sino como sabios, aprovechando al máximo el tiempo, porque los días son malos." (Efesios 5:15-16)

Estas son tan sólo sugerencias. El Señor puede conducirte a orar de otras maneras. Pero de la manera que Él nos enseñe, cualquier medio que encuentres útil, que Dios pueda llevarnos a todos a crecer en la fe hasta que oremos sin cesar (1 Tesalonicenses 5:17) y sin desfallecer (Lc 18:1).

–Jon Bloom

Jon Bloom (Bloom_Jon) es el autor de "Not by Sight: A Fresh Look at Old Stories of Walking by Faith " (No por vista: Una nueva mirada a viejas historias de caminar por fe) y sirve como el Presidente de Deseando a Dios, que él y John Piper lanzaron juntos en 1994, vive en the Twin Cities con su esposa, Pam, sus cinco hijos y un perro travieso.


Más recursos en español en Deseando a Dios 

miércoles, 7 de enero de 2015

Qué Decirle a Esa Chica Inmodestamente Vestida en la Iglesia

Qué Decirle a Esa Chica Inmodestamente Vestida en la Iglesia


Por Erin Davis
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Al hablar con los padres y los líderes de los adolescentes, a menudo escucho una versión de esta pregunta:
"Hay una chica en mi iglesia (o un grupo de chicas) que visten totalmente inadecuadas a la iglesia. ¿Qué le digo?"
Aquí está mi respuesta. . . . .

Arroje Su Piedra

Para aquellos de nosotros que hemos crecido en la iglesia, las opciones de los no cristianos a menudo pueden ser alarmantes. Pero tenemos que dejar de ser sorprendido cuando el perdido actúe perdido. Ha sido mi experiencia consistente que las mujeres jóvenes por lo general no se visten inmodestamente porque quieren supurar sexualidad, sino simplemente porque no entienden el corazón de Dios sobre el tema.
En lugar de pasar una lista de reglas sobre que vestimos, la Biblia nos anima a "vestir" las cualidades de Cristo.
Tomemos un desvío a una historia que podría ayudarnos a ver cómo acercarnos a esa joven en su iglesia como Jesús lo haría.
En Juan 8, Jesús se encontró con una mujer cuya vida estuvo plagada de pecado sexual, y que probablemente se veía igual. Ella había sido "sorprendido en el acto" de adulterio después de todo. Dudo que tuviera tiempo de tirar de ropa modesta antes de que ella fuese arrastrada ante Jesús. ¿Cómo manejó el tema de Jesús?
Primero, Él se ocupa de los corazones de sus acusadores.
"El que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en tirarle una piedra." (v.7).
Tal vez usted no viene a la iglesia llevando un top de tirantes finos y una falda de forma demasiado corta, pero ¿trajiste ira, amargura, resentimiento, o adicción? La inmodestia es un pecado fácil de comer, pero no vengan a esa chica con juicio ó frustración. Espere a acercarse a ella hasta que pueda hacerlo en amor.

Comience con el Evangelio

Después que los acusadores de la mujer se dieron cuenta de que tenían mucho de su propia basura para argumentar en contra de otra persona, poco a poco se fueron escabullendo. Pero eso no significaba que Jesús dejó a la mujer adúltera descolgada. Él confrontó a su pecado. Tito 2:3-5 nos da permiso para hablar la verdad en la vida de las mujeres jóvenes. Mira como Jesús lo hizo:
“Enderezándose Jesús, le dijo: Mujer, ¿dónde están ellos? ¿Ninguno te ha condenado? Y ella respondió: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Yo tampoco te condeno. Vete; desde ahora no peques más." (vv 10-11.).
Este es el hermoso mensaje simple, del evangelio. No hay duda de que todos somos culpables de pecado. No podemos ocultarlo o hablar de ella. La mujer adúltera merecía la pena que la multitud quería darle.. Ella era culpable. Me merezco el castigo de la muerte que es adecuado para los pecadores. Soy culpable. Pero Jesús ofrece a la mujer un intercambio. El intercambio de la condena para su aceptación. El intercambio de la vergüenza por amor. El intercambio de una vida de pecado para convertirse en una nueva creación.
¿Esa chica en el banco frente a ustedes conoce el Evangelio? ¿Ha vuelto su vida a El?. El hecho de que ella está en la iglesia no significa que ella lo ha hecho. Cuando te acerque a ella, comienza con el evangelio.

Vamos a Resolver Esto Juntos

Hace mucho tiempo, yo era un profesor de historia de la escuela. Tal vez por eso mi amor por las mujeres jóvenes es tan profundo. Creo con todo mi corazón que las chichas de escuela media y secundaria pueden cambiar el mundo.
En mis días de maestro, tuve un mantra que coloreaba cada plan de lección que escribí: “Quien está haciendo el trabajo está haciendo el aprendizaje.” Claro, usted podría descargar sus pensamientos sobre la modestia de las mujeres jóvenes en su mundo. Podrían pensar que es importante. Ellos probablemente no lo harían. Pero si usted las desafía a abrir la Biblia por sí mismos y descubrir el corazón de Dios en este asunto (o cualquier tema) sin planearlo, verá que la bombilla se apaga en sus corazones.
Esto requiere un cambio importante. Tenemos que dejar de preguntar: "¿Cómo podemos conseguir que nuestras niñas se visten con modestia?" " y empezar a preguntar: "¿Cómo podemos hacer que nuestras hijas sean estudiantes apasionadas de la Palabra de Dios?" Hebreos 4:12 nos dice que la Palabra de Dios actúa como una espada, una extirpación quirúrgica de las partes de nuestro corazón que no se alinean con la santidad de Dios. ¿Qué prefiere? Una chica que se cubre por obligación, o una chica que decide cambiar a causa de la obra de Dios en ella a través de su Palabra?
¡Permítame escribir su currículum!
He aquí algunos versos y pensamientos clave para hacer que usted y las niñas en su iglesia comiencen.
"Asimismo, que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, no con peinado ostentoso, no con oro, o perlas, o vestidos costosos; sino con buenas obras, como corresponde a las mujeres que profesan la piedad." (1 Tim. 2: 9-10).
Este es un pasaje acerca de lo que debe ser una mujer de fe, pero no es un código de vestimenta. No hay longitud de borde mencionado aquí –no hay reglas en blanco y negro sobre mangas o sin mangas o el lugar correcto exacto para el escote de una mujer cristiana. De hecho, este versículo es menos acerca de la ropa que usamos y más acerca de la intención de Dios que nos revestimos con cualidades que lo reflejan.
Tenga en cuenta que después de que Pablo le dice a Timoteo que las mujeres deben vestir modestamente y evitar apariciones diseñadas para llamar la atención, deja en claro lo que todas las mujeres de fe deben vestir – "autocontrol" y "buenas obras". Obviamente, esas no son cosas que se cuelgan en el armario. Cuando hablamos con las niñas sobre el tema de la modestia, necesitamos ampliar la conversación para hacerlas pensar en cómo las formas en que se muestran reflejan (o no reflejan) a Cristo.
Esto es sólo una pieza del rompecabezas en el cuadro más grande del corazón de Dios para modestamente ser presentado en su Palabra:
  • Mateo 6:28-30 nos dice que no estemos preocupados por la ropa, pero en cambio centrarnos en las cosas de Dios.
  • 1 Corintios 6: 19-20 dice que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. Por lo tanto, debemos honrar a Dios con nuestros cuerpos.
  • 1 Pedro 3: 3-4 dice que la verdadera belleza es interna. Nada de lo que jamás podríamos ponernos y nada de lo que podríamos quitarnos puede darnos el tipo de verdad y belleza duradera que viene de Cristo obrando en nosotros.
  • 1 Pedro 5: 5-6 nos exhorta a vestirnos de humildad.
  • Proverbios 31:25 describe a una mujer que se vestía de fuerza y ​​dignidad.
  • Salmo 132: 9 habla de ser vestido con la justicia.
En lugar de pasar una lista de reglas por las cuales vestimos, la Biblia nos anima a "vestir" las cualidades de Cristo. Es por eso que tiene que comenzar con el evangelio cuando se acerca este tema. Nadie puede portar las cualidades de Cristo hasta que hayan convertido sus vidas a Él.

¡Llévela de Compras!

No estoy seguro de si se ha aventurado en un Forever 21 o Abercrombie y Fitch últimamente, pero al ser una mujer joven con un compromiso con la modestia y la pureza no es fácil. Los vendedores no están presionando a las niñas hacia la "ropa respetable" que Pablo menciona en 1 Timoteo, sino hacia lo contrario. Si las chicas de su iglesia van a vivir como Cristo los ha llamado en esta área, van a necesitar refuerzos. Cuide de su corazón, en primer lugar, a través del amor y el estudio de la Biblia, pero luego ayúdela a darle fuerza a lo que está aprendiendo al aventurarse con ella, en el centro comercial con ideas y ánimo.
Sí, ¡la modestia importa! Pero los corazones de las mujeres jóvenes en su mundo importan mucho más. ¿Puede cambiar a la mujer adúltera que se encuentra en la historia en Juan 8 con una chica en su mundo? Si es así, ¿le pedirá al Señor que le ayude a responder a ella como El lo haría al compartir el evangelio en amor?
Fuente:  https://evangelio.wordpress.com/2015/01/06/qu-decirle-a-esa-chica-inmodestamente-vestida-en-la-iglesia/

viernes, 2 de enero de 2015

Un destino horrible

                               Un destino horrible
                                                                 Devocional por John Piper | 29 de Diciembre
1 Tesalonicenses 1:10: "...Jesús, quien nos libra de la ira venidera"
¿Recuerdas algún momento en el que, de niño, estuvieses perdido, a punto de resbalar por un precipicio, o a punto de ahogarte y entonces alguien te rescató? Quizás te aferraste a esa "querida vida" y temblaste por lo que casi perdiste. Estabas feliz, tan feliz y tan agradecido que temblabas de alegría.
De esa misma forma me siento yo al terminar el año por haber sido rescatado de la ira de Dios. Siempre tenemos fuego en la chimenea en estas fechas. A veces los carbones están tan calientes que me he hecho daño en la mano al removerlos con el atizador. En ese momento me he estremecido ante el horroroso pensamiento de la ira de Dios contra los pecados en el infierno. ¡Oh, cuan horrible será eso!
La tarde de navidad visité a una mujer que tenía el 87% de su cuerpo quemado. Llevaba desde agosto en el hospital. Mi corazón estaba quebrantado por ella. ¡Qué maravilloso fue extraer esperanza para ella desde la Palabra de Dios! Pero cuando me fui no pensaba solamente en el dolor de ella en esta vida, sino también en el dolor eterno del que había sido salvado a través de Jesús.
Probemos juntos mi experiencia. ¿Es esta alegría temblorosa una forma adecuada de terminar el año? Pablo estaba contento de que el Señor del cielo sea "...Jesús, quien nos libra de la ira venidera" (1 Tesalonicenses 1:10). Él advirtió en Romanos 2:8 que habría " ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad" y también que "por estas cosas [por la fornicación, impureza y avaricia] viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia" en Efesios 5:6.
Aquí, al final del año, estoy acabando mi viaje a través de la Biblia y leyendo el último libro, el Apocalipsis. Es una profecía gloriosa del triunfo de Dios y del gozo eterno para todos aquellos que "toman del agua de vida gratuitamente" (22:17) no habrá lágrimas, ni dolor, ni depresión, ni tristeza, ni muerte (21:4).
Pero ¡qué horroroso no arrepentirse y no agarrarse al testimonio de Jesús! La descripción de la ira de Dios dada por "el apóstol del amor" (Juan) es aterradora. Aquel que rechace el amor de Dios, según Apocalipsis 14:10-11 "beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche". También Apocalipsis 20:15 dice: "Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego". De acuerdo a Apocalipsis 19:15 Jesús "[pisará] el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso", y "[saldrá] sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios".
Tiemblo de gozo por estar a salvo. La ira santa de Dios es un destino horrible. Huyamos de esto, hermanos y hermanas, con todo nuestras fuerzas. Y salvemos a tantos como podamos. No es de extrañar, como dice Lucas 15:7, que haya más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por 99 justos.
John Piper

Fuente: https://www.facebook.com/JohnPiper.Esp/posts/684153081683322?fref=nf&pnref=story

Gracia para el año nuevo.

                                         Gracia para el año nuevo.
                               Devocional por John Piper | 1 de Enero
1 Corintios 15:10 "Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo"
La gracia no es solamente la disposición que tiene Dios a hacernos bien cuando no lo merecemos. Es también un poder de Dios que actúa y hace que sucedan cosas buenas en nosotros y por nosotros.
La gracia era lo que actuaba en Pablo de parte de Dios para hacer que este trabajase duro, de tal forma que cuando Pablo dice: "ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor", añade: "Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad" (Filipenses 2:13). La gracia es poder de Dios para hacer cosas buenas en nosotros y por nosotros.
Esta gracia es pasada y futura. Está siempre derramándose hacia la cascada infinitesimal del presente desde el río inagotable de gracia que viene del futuro, hasta el lago siempre creciente de gracia del pasado.
En los siguientes cinco minutos, recibirás gracia para sostenerte que fluye hacia ti desde el futuro, y acumularás otros cinco minutos de gracia en el lago del pasado. La respuesta adecuada para la gracia que experimentaste en el pasado es la gratitud, y la respuesta apropiada para la gracia prometida que vendrá desde el futuro es la fe. Estamos agradecidos por la gracia del año pasado, y confiamos en la gracia venidera para el año nuevo.
John Piper

Fuente: https://www.facebook.com/JohnPiper.Esp/posts/687189928046304?fref=nf&pnref=story