Mateo 6:32-33

Mateo 6:32-33

miércoles, 8 de abril de 2015

La Biblia no es una serie de historias desconectadas

La Biblia no es una serie de historias desconectadas

                                                       por Betsy Torres de Gómez
¿Te ha pasado al leer las historias de la Biblia (sobre todo en el Antiguo Testamento) que sólo puedes ver relatos desconectados uno del otro?
¿Qué tiene que ver el sangriento hecho de Caín y Abel con la tierna historia del nacimiento del Salvador?
El relato de Esther es una emocionante novela épica, pero cómo se relaciona con todo el dolor que experimentó Job o con las horribles plagas en Egipto. 66 libros que contienen cientos de historias y colores desplegados en cada página, pero de que se trata todo esto, por qué quiso Dios que fuera ese el contenido de Su carta de amor para nosotros.
La respuesta a esa pregunta ha revolucionado completamente la manera en la que me acerco a estudiar las Escrituras. En el momento que pude comprender que todo, absolutamente todo tiene que ver con un solo tema, se ha despertado un insaciable deseo por descubrir más y más.
Desde Génesis 1:1 hasta Apocalipsis 22:21 todo tiene un sólo tema y es ¡Jesús!
El (Cristo) es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten. Colosenses 1:15-17
Aquí te comparto lo que me motivó a escribirte, un video de Dan Stevers con una prédica de Tim Keller que explica muy claramente que la centralidad de toda la escritura es Jesús, cuando lo vi por primera vez sólo pude postrarme en adoración.
¿Dime si al verlo no despertó en ti deseos de acercarte a Cristo?
¡No te quedes pasiva!

Busca a Cristo en Su Palabra

Él quiere ser hallado, la Biblia guiarán tus pasos a conocer Su carácter, Su plan redentor, Su amor. No pierdas la grandiosa oportunidad de entrar en contacto diariamente con el Dios todopoderoso, soberano de toda la creación. Si no tienes un plan de lectura, escoge uno aquí o simplemente lee un par de versículos a la vez

Adora a Cristo

En la medida que lo conoces a través de la lectura Bíblica, no pases las páginas como quien lee un libro de historia, detente y haz un alto para adorar Su nombre, darle gracias, pedir perdón u orar por alguna área de tu carácter que necesita ser cambiada. La Biblia es la única carta que te permite interactuar con el autor de la misma, Él esta justo a tu lado mientras lees Su mensaje para ti. ¿No es eso maravilloso?

Comparte a Cristo con otros

Comparte con tus padres, tus amigas o con tu mentora lo que Dios te ha mostrado, cómo has visto a Cristo en lo que has leído y qué piensas hacer a partir de lo aprendido.

¿Más?

Si no has leído la Biblia para niños Historias de Jesús de Sally Loyd-Jones, te recomiendo. Aunque es dirigida principalmente para niños, he descubierto tesoros en ella, porque de una manera muy hermosa muestra cómo Cristo puede ser visto a través de toda la Biblia. Si quieres ver un ejemplo ve aquí: Cada historia susurra su nombre.
Busca a Jesús en su Palabra, experiméntalo, disfrútalo ¡VÍVELO!

martes, 3 de marzo de 2015

Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor

Consideremos cómo estimularnos 
unos a otros al amor
Por John Piper 

Hebreos 10:23-25
Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros, y mucho más al ver que el día se acerca.

¿Qué está haciendo usted con su vida?
Cuando se levanta en la mañana, y enfrenta el día, ¿qué se dice a sí mismo acerca de sus esperanzas para el día? Cuando mira desde el comienzo del día hasta el final, ¿qué quiere que ocurra, que sea aquello por lo cual ha vivido? ¿Qué diferencia quiere que haga su vida? Si dice, ni siquiera pienso así, solo me levanto y hago lo que tengo que hacer, entonces, está alejándose a sí mismo de los medios básicos de la gracia y de la fuente de guía y fortaleza y fruto y gozo. Es evidente en la Biblia, incluyendo en este texto, que Dios quiere que nosotros, conscientemente, nos propongamos algo en nuestros días. La voluntad revelada de Dios para usted es que cuando se levante en la mañana, no divague sin propósito a lo largo del día, dejando que las simples circunstancias dicten qué hará, sino que se proponga algo, que se enfoque en cierto tipo de propósito. Ahora estoy hablando acerca de los niños, de los adolescentes, y de los adultos, de los solteros, casados, de las madres, y de cada negocio que hace.
El despropósito es semejante a la falta de vida. Las hojas muertas en el patio, quizá sean lo que más movimiento tengan en en esa zona, más que el perro, más que los niños. El viento sopla en este sentido, ellas van en este sentido. El viento sopla en ese sentido, ellas van en ese sentido.
Tropiezan, rebotan, saltan, se pegan a la cerca, pero no tienen propósito en cualquier sentido que vayan. Están llenas de movimiento y vacías de vida.
Dios no creó seres humanos a Su imagen para que carecieran de propósito, como hojas muertas que vuelan alrededor en el patio de la vida. Él nos creó para que fuéramos poderosos, para que tuviéramos un enfoque, y un propósito para todos nuestros días. Y esto no es opresivo.
No es esclavitud. No es agotador. Es energizante y liberador (Gálatas 5:13) lograr encontrar para qué fuimos hechos, y hacerlo con todo el poder de Dios (Colosenses 1:29). Jesús dijo: "Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo su obra” (Juan 4:34). ¡Comida!
Proponerse hacer cada día lo que se supone que hagamos es como comer: nos da vida y energía, en lugar de quitarla. Si hace lo que se supone que haga morirá, eventualmente. Quizá sea joven, o quizá mayor. Esa es decisión de Dios, no de usted. Pero cuando muera, haciendo lo que debe hacer, morirá bien y pleno.

El propósito y enfoque de nuestras vidas como cristianos
1. Mantenga firme la profesión de su esperanza.
¿Consideraría usted, conmigo, lo que nos enseñan estos tres versículos sobre el propósito y enfoque de nuestras vidas como cristianos? Quizá Dios los use para traer un enfoque claro a su vida. Él puede usarlos para hacer estallar toda la confusión y disipar toda la niebla y dar una claridad lúcida, rillante, vivificante, primaveral, al propósito de sus días. Primero, el versículo 23 dice: Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió”. Ahora, esto no es algo que usted hace con sus manos o pies.
Usted no va a la cocina a hacerlo, o al cuarto, o cruza la calle, o va a la oficina, o a la escuela. Esto no se hace donde los demás puedan verlo. Éste es un asunto del corazón. Mantenga firme la profesión de su esperanza. Retenga su esperanza. Sea una persona llena de esperanza. Esperanza en Dios. Porque Dios le ha hecho promesas y Él es fiel. Él ha prometido escribir una ley en nuestro corazón (10:16), y obrar en nosotros lo que es agradable a Sus ojos (13:21); ha prometido olvidar para siempre nuestros pecados (10:17); ha prometido que seremos hechos perfectos por un solo sacrificio (10:14); ha prometido nunca dejarnos o desampararnos (13:59); y ha prometido producir bien en todo nuestro dolor (12:10). Y así Él cumple Su palabra.
Pero esto no nos provee con un enfoque suficiente para el día. Dios no nos creó para que nos enrolláramos bajo la frazada y esperáramos en Él todo el día en la cama. La esperanza en Dios, si no produce efecto alguno en nuestra vida, sería invisible y no traería gloria pública al poder y sabiduría y bondad y fidelidad de Dios. Si el acto de tener esperanzas en Dios fuera todo por lo cuál Él nos creó, entonces el versículo 24 sería palabras vacías. Pero no lo es. Dios nos creó, primeramente, para que tuviéramos esperanzas en Él, y luego para que esa esperanza fuera visible por el efecto que tiene sobre nuestras vidas. Y ése efecto es mencionado en el versículo 24, y debe ser el propósito de cada día que vivamos. Ésta es la razón por la que usted se levanta cada mañana.

2. Estimulándonos unos a otros al amor y las buenas obras
Leámoslo: Versículo 24: "y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras". Éste es el enfoque para nuestra vida. Éste es el propósito que tenemos, como cristianos, desde la mañana hasta la noche. Fíjese cuidadosamente: no es lo que usted esperaría. No es: consideremos como amarnos unos a otros al amor y hagamos buenas obras
Ésto sería bíblico y correcto. Pero es diferente: "Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras". Enfoquémonos en ayudar a otros a convertirse en personas amorosas. Propongámonos estimular a otros a las buenas obras. Y, por supuesto, la implicación sería también que si otros necesitan ayuda y estímulo, entonces nosotros también y, por tanto,
estaríamos pensando en qué tipos de caminos podemos idear y sentir y hablar y actuar de modo que nos estimulemos unos a otros al amor y a las buenas obras. El propósito de nuestras vidas no es solo amar y hacer buenas obras, sino ayudar a animar a otros al amor y a las buenas obras.

3. Considerémonos unos a otros
Pero seamos más precisos. Hay algo en este texto que es muy difícil de explicar en español. La palabra "consideremos" ("Consideremos cómo. . ."), es utilizada solo otra vez en el libro, a saber, en Hebreos 3:1, donde el escritor dice: "considerad a Jesús". Es decir, mírenle, piensen en Él, enfóquense en Él, estúdienle, permitan que sus mentes se ocupen en Él. "Jesús" es el objeto directo del verbo "considerad". "Considerad a Jesús" ¿Consideren qué? Considerad a Jesús. Bien, en Hebreos 10:24, la gramática es la misma: el objeto directo de la palabra "consideremos" es "unos a otros". Dice literalmente: "Consideremos unos a otros".

¿Consideren qué?
Considérense unos a otros. Pero esto es casi imposible de llevar al español con el resto de la oración, porque sería muy extraño. Tendría que sonar algo como esto: "Consideremonos unos a otros hacia el estímulo del amor y las buenas obras". Ahora, eso es un español terrible, un buen orden de palabras en griego, pero terrible en español. Lo mejor que podemos hacer, parece, es decir: "consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras". Pero quiero que usted note este matiz del original, para que pueda sentir su fuerza como un propósito y enfoque diario para su vida. Este es Dios, literalmente, llamándonos a considerarnos unos a otros, es decir, a mirarnos unos a otros, a pensar unos en los otros, a enfocarnos unos en los otros, a estudiarnos unos a otros, a ocupar nuestras mentes unos en los otros. Y la meta de este enfoque en los demás es pensar en modos de estimularles al amor y a las buenas obras. Tomemos a los adolescentes, por ejemplo. Hay muchos adolescentes, en Bethlehem, quienes viven para Dios. Ustedes han probado el amor de Dios y han experimentado el poder de Su perdón. Y quieren hacer Su voluntad. Pero, como casi todos los demás, se levantan muchos días y se sienten desanimados. ¿Cuál es el propósito? ¿Por qué ir a la escuela? ¿Por qué trabajar? Y ustedes van decayendo a lo largo del día, tratando de sentirse bien con la música y la comida y los amigos. Pero no sienten que haya propósito, o enfoque alguno.
Le animo a escuchar la Palabra de Dios en Hebreos 10:24. Cuando se levante en la mañana: "considere, piense, medite, delibere, rumie sobre otras personas con esta meta consciente: ¿qué puedo hacer hoy para que ellos se sientan estimulados al amor y a las buenas obras? 
Ahora, hay una razón para vivir y por la cuál enfocarnos cada día, una razón que nunca será aburrida. Cada día es nuevo y diferente. Las personas cambian. Sus circunstancias cambian. Usted cambia. Pero el llamado sigue siendo el mismo: considere, considere, considere a esas personas que están con usted durante el día. ¿Cómo son? ¿Cómo soy yo? ¿Cómo será la situación? ¿Qué ayuda a una persona a volverse amorosa? ¿Cuál es el origen de las buenas obras genuinas? Esta es una razón para vivir que está suficientemente enfocada para ser práctica, y que es suficientemente grande para durar toda una vida.

Reúnanse y anímense unos a otros
Veamos, por tanto, el texto para encontrar la respuesta a cómo lograrlo. El versículo 24 da el enfoque y el propósito: "y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras". Luego, el versículo 25 da las instrucciones para lograrlo. Dice: ". . . no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros”.
Dos principios: Primero, no se nieguen unos a otros. Segundo, anímense unos a otros. Cuando crecía y escuchaba referencias a este texto eran usándolo, más a menudo, como un argumento a favor de la asistencia regular a los servicios de adoración. "no dejen de congregarse, vengan regularmente a la iglesia". Y ésa no es una aplicación errada del texto pues uno de los modos
de estimular y exhortar que tenemos es la predicación de la Palabra de Dios en el Poder del Espíritu de Dios. (Hebreos 13:22 llama al libro de Hebreos una "palabra de exhortación"). Pero, en este contexto, el tipo de congregación en perspectiva parece ser uno donde los se animan "unos a otros". El versículo 25 es explícito: reúnanse y exhórtense unos a otros. El "unos a otros" implica que hay algo mutuo ocurriendo. Uno está exhortando al otro y el otro está exhortando a uno. Cada persona está haciendo o diciendo algo que exhorta. Si usted pregunta a qué corresponde eso en nuestra iglesia, diría que lo que más se le acerca es el grupo pequeño, es por ello que considero tan absolutamente crucial este ministerio. Soy un gran creyente de la predicación. Hay algo en la Palabra de Dios que ruega ser proclamado y anunciado y exultado (además de debatido y enseñado). Pero no tengo la ilusión de creer que la predicación es suficiente en la vida de un creyente. El Nuevo Testamento, especialmente este
libro de Hebreos, nos llama una y otra vez a un tipo de ministerio mutuo que involucra a todos los creyentes en la exhortación unos a otros.
Así que le pido que haga un inventario de su vida: ¿dónde está usted en el versículo 25? Hay dos grupos: los que se reúnen para exhortarse unos a otros, y los se han creado el hábito de no congregarse. Vea esa pequeña frase en el versículo 25: "No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre". La no-participación en un grupo pequeño puede crear una costumbre. 
¿Cómo lo hace usted? David Livingston es mencionado al final de la carpeta de adoración como "Pastor para células y ministerios de adultos". Ello significa que él está allí para ayudarles a romper la costumbre de no participar en grupos pequeños. Dios le está llamando, mediante esta Palabra, a romper la costumbre de no participar, y le está llamando a fortalecer la costumbre de participar en la unidad de un grupo donde se animen unos a otros. Ése no es único el modo de estimular a otros al amor y a las buenas obras, pero es el modo enfatizado en este texto.

¿Qué tipo de exhortación?
Lo que nos deja una última pregunta. ¿Qué tipo de exhortación estimula a los otros al amor y a las buenas obras? Para algunas personas no es obvio que esta pregunta tenga algo que ver con Dios. Muchas personas creen que el amor y las buenas obras son algo bueno que debe buscarse, y muchos dirían que exhortar a los demás es el modo de hacerlo. Y quizá ni siquiera
sean cristianos. O quizá sean cristianos quienes tienen un enfoque poco profundo en Dios. Por ejemplo, en el periódico de ayer, una iglesia es descrita de este modo: "Mientras [el pastor] habla de enviar misioneros, la sensación era que esta congregación existía para elevar la autoestima de sus miembros". Sea o no, una descripción precisa de aquella iglesia, esta es la idea: muchas iglesias tratarían de exhortar así al amor y a las buenas obras.
Pero ése no es el modo bíblico. La clave para exhortar bíblicamente al amor nos es dada en el versículo 23: "Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió”. La clave para amar, en el Nuevo Testamento (el tipo de amor que exalta a Dios y no al hombre), está enraizada en la fidelidad de Dios. ¡Mantenga firme la profesión de su
esperanza! ¡Aprecie su esperanza! Porque Dios es fiel. Él cumple Sus promesas. Sin este tipo de esperanza, sosteniéndonos cada día en medio de todas las frustraciones descorazonadoras y de todas las decepciones aplastantes, usted no tendría fuerza o energía o gozo para exhortar a
alguien al amor y a las buenas obras. Si confía en Dios y no en sí mismo, siempre tendrá algo estimulante y esperanzador que decir, a saber: "Dios es confiable, se puede confiar en Dios. No tengo fuerzas, pero Dios es confiable".

Recursos para una situación difícil
Permítanme terminar con una ilustración que viene nueve versículos después. ¿Cómo trataría de exhortar y sostener el amor de su grupo pequeño si algunos de ellos son lanzados a prisión en un entorno hostil? Éso es lo que sucedió aquí. Y el resto del grupo sabia que si iban a visitarlos (una reunión de grupo pequeño en la cárcel), todos estarían en un gran problema. ¿De dónde obtendría usted recursos (el valor y la gracia para arriesgar su vida y posesiones) para ir a exhortar a sus hermanos y hermanas en prisión?
Vea los versículos 34-35 para conocer la respuesta: "Porque tuvisteis compasión de los prisioneros y aceptasteis con gozo el despojo de vuestros bienes". Así que ellos fueron a visitarlos y se metieron en problemas. ¿De dónde obtuvieron ése valor para amar y exhortar al amor? Siguiente frase: ". . . sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesión". Es decir, a causa de que mantuvieron firme la profesión de su esperanza.
Abrazaron su esperanza. Ustedes abrazaron su esperanza en Dios por encima del valor presente del hogar y las cosas, e incluso de la vida. "Por tanto", dice el versículo 25, repitiendo al versículo 23: "no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa". Ésto es lo que les anima a arriesgar su vida, y este es el mensaje que les llevan. Estimulará al amor en ellos, porque lo hizo en ustedes.

En resumen entonces:
1) Hágase el propósito de considerar a otras personas, de estudiarlas, conocerlas, imaginárselas, con el objetivo de estimularlas al amor y a las buenas obras.
2) Asegúrese de hacerlo reuniéndose a menudo con otros creyentes para el
propósito específico de exhortarse unos a otros.
3) Y permitan que la esencia de esa exhortación sea el recordatorio de cuán grande es nuestra esperanza en Cristo, y que Dios es confiable.
Y mientras ve que se acerca el fin de los tiempos, dice el versículo 25, hágalo más, no menos. ¿Por qué? Como dijo Jesús: "Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo".

Deseando a Dios
Permisos: Se le permite y se les estimula a reproducir y distribuir este material en cualquier formato con tal que no alteren el contenido en forma alguna y que no cobren más allá del costo de su reproducción. Para publicación web, se prefiere que se utilice enlaces. Cualquier excepción debe ser aprobada por Deseando a Dios.
Por favor incluir la siguiente información en toda copia que se distribuya: Por John Piper. ©
Desiring God. Sitio Web: Deseando a Dios

miércoles, 18 de febrero de 2015

Administrando Mi Día Sabiamente / para chicas

Administrando mi día Sabiamente
por Albelina Reyes Gómez
“Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría." 
Salmos 90:12.
Has pensado o dicho alguna vez, "no pude hacer suficiente este día", o " tengo demasiadas cosas que hacer y muy poco tiempo". Estas son frases muy comunes. Tenemos mayor demanda de nuestro tiempo en el mundo, ya sea, por la familia, la universidad, el trabajo, el ministerio y tantas cosas que pueden llegar a poner todo fuera de control.
Tenemos que buscar sabiduría en Dios para administrar nuestro tiempo. Así como oramos por provisión, ayuda, etc. También, podemos orar para que seamos sabias. La preocupación que tenemos al pensar en los meses o años futuros son demasiados, esto nos puede llevar a tomar decisiones incorrectas. Jesús nos dice a través de Su Palabra: " Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástele a cada día sus propios problemas." Mateo 6:34. Entreguemos nuestras cargas hoy, que el Dios del universo tiene el control de nuestro mañana.
Una de las cosas que disfruto hacer a inicio de cada año es salir a comprar mi agenda de planificación, me encanta escoger una entre los muchos diseños, formas y tamaños. Llevar una organización de lo que haré y anotarlo en el calendario es de mucha ayuda y puede ser divertido. El problema está cuando llenamos todo un día de listas de cosas para hacer y al llegar la noche, solo logramos realizar una pequeña parte de nuestro objetivo. Esto puede ocurrir por tantas razones, pero, quiero enfocarme en aquellos días en que no hemos podido tener un tiempo devocional o a solas con Jesús. Esta es la parte que quiero compartir con ustedes.
Podemos referirnos a un tiempo devocional como ese momento diario en que leemos la Palabra de Dios, meditamos en ella, oramos y adoramos a Dios. Esto es muy importante en la vida del cristiano, nos ayuda a crecer, madurar en la fé y conocer a nuestro Padre celestial. Son tantas las bendiciones que he encontrado en ese tiempo. Parte de ser sabias esta en no comprometer esto por nada ni nadie. Él debe ser nuestra prioridad.
Estas son algunas de las cosas que podemos experimentar y recibir en este momento de quietud con el Padre:

Transformación

Cada vez que Moisés subía al monte Sinaí a buscar a Dios, su rostro resplandecía, se veía diferente, y esto no solo se podía ver externamente, sino, también en su interior que iba cambiando. ( Éxodo 34:29)

Dirección

Daniel oraba 3 veces al día, en estos momentos encontraba respuestas de como actuar, y Dios le decía que hacer. ( Daniel 6:10)

Bendición

Abraham recibió promesas de parte de Dios, en una de estas ocasiones apartado, Dios le prometió que su descendencia sería innumerable. (Génesis 15:5)

Santidad

Noé, fue hallado justo. A pesar de que el mundo estaba alejado de Dios y en pecado, él no se contaminó. Noé vivía apartado. (Génesis 6:9)

Obediencia

El mejor ejemplo es Jesús, cuando fue a orar en el Getsemaní. Lo que aprendí de ese momento es como nuestro Señor en oración se sometió a la voluntad de Dios. (Lucas 22:42).
¿Que ideas tienes para administrar mejor tu día de manera que puedas pasar tiempo con Jesús? ¿Que cosas te impiden pasar más tiempo con Él?
Escrito originalmente para Aviva Nuestros Corazones

lunes, 16 de febrero de 2015

Consejos para glorificar a Dios en tu vida diaria.

                Consejos para glorificar a Dios en tu vida diaria

Por Enrique Oriolo.


Comienza el día correctamente.

Al despertar, reconoce que es el Señor quién te ha creado y regalado un día más de vida, y que por sobre todo no te ha dado este día para gastar oxigeno, sino que Dios tiene un propósito para tu diario vivir y es para su propia gloria. Comenzar la jornada reconociendo eso te hará tener una perspectiva correcta, podrás pedir gracia en oración para morir a ti mismo, tomar tu cruz y caminar en pos de Jesús un día a la vez. Medita en estos versículos:
Esto traigo a mi corazón, por esto tengo esperanza: Que las misericordias del SEÑOR jamás terminan, pues nunca fallan sus bondades; son nuevas cada mañana; ¡grande es tu fidelidad! El SEÑOR es mi porción -dice mi alma- por eso en El espero. Bueno es el SEÑOR para los que en El esperan, para el alma que le busca. (Lamentaciones 3:21-25)
Oh SEÑOR, ten piedad de nosotros; en ti hemos esperado. Sé nuestra fortaleza cada mañana, también nuestra salvación en tiempo de angustia. (Isaías 33:2)
Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; (Hebreos 10:23)
Pues el amor de Cristo nos apremia, habiendo llegado a esta conclusión: que uno murió por todos, por consiguiente, todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. (2 Corintios 5:14-15)

Examina tus motivaciones a lo largo del día.

Tendemos a desviarnos con facilidad de las motivaciones correctas que deberían guiar nuestra vida, como las vías de un tren, firmes y apuntando a un destino, así deberíamos mantener firmes nuestra motivaciones de hacer lo que hacemos, no para nosotros mismos sino para la gloria de Dios.
Entonces, ya sea que comáis, que bebáis, o que hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. (1 Corintios 10:31)
Si buscamos nuestra propia gloria entonces cuando nos dañen buscaremos dañar, cuando sean injustos buscaremos nuestra redención devolviéndoles mal por mal. Pero si buscamos la gloria de Dios, bendeciremos cuando nos maldigan, haremos bienes a quienes nos hacen daño, y devolveremos bien por mal.
No debemos buscar nuestra propia justicia, sino reconocer que Jesucristo es nuestra justicia ante Dios y que ahora somos suyos y vivimos para Él.
¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. (1 Corintios 6:19-20)

Ante toda decisión pregúntate: ¿Glorificará a Dios esto?

Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de El soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios. (Hebreos 12:1-2)
Si nuestra meta fuera ganar una carrera de atletismo, deberíamos tomar decisiones todo el tiempo sobre qué cosas serían buenas para lograr tal fin y qué cosas no, deberíamos decidir sobre las comidas, el gasto del tiempo, del dinero, entre otros tantos.
De la misma manera te propongo que pienses a lo largo de tu día, antes de hacer esto o aquello, pregúntate: ¿glorificará a Dios? ¿me hace más semejante a Jesucristo? ¿haría Cristo esto o aquello? De esta manera tendrás un gran filtro que te ayudará a vivir para la gloria de Dios, no temas ser “menos beneficiado tú” si eso repercutirá en mayor gloria para Dios, ten el espíritu de Juan el Bautista ante Cristo: “Es necesario que El crezca, y que yo disminuya.”  (Juan 3:30). Vive para su gloria aunque mueras en pos de ello.
Pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos; por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, del Señor somos. (Romanos 14:8)

Escoge servir antes que ser servido.

Cristo nos dejó el ejemplo de que el mayor de todos será el servidor de todos, no dudó en ceñirse su vestido tomar agua y una toalla y lavar el pies de sus discípulos.
¿Tienes el espíritu de servicio o esperas a que los demás lo tengan primero contigo? Deberíamos como cristianos ser activos a la hora de servirnos los unos a los otros, si eres esposo procura servir a tu esposa, si eres hijo sirve a tus padres, si eres empleado sirve a tus compañeros, y si eres jefe sirve a tus empleados.
Pero Jesús, llamándolos junto a sí, dijo: Sabéis que los gobernantes de los gentiles se enseñorean de ellos, y que los grandes ejercen autoridad sobre ellos. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera entre vosotros llegar a ser grande, será vuestro servidor, y el que quiera entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo; así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos. (Mateo 20:25-28)

Arrepiéntete y confiésate ante el Señor constantemente.

Fallarás. Eso te lo aseguro, pues si bien fuimos salvados de la pena del pecado (justificación), del amor al pecado (regeneración), ahora estamos siendo salvados del poder del pecado (santificación) y seremos salvados de la presencia del pecado (glorificación).
Aún no estamos en cuerpos glorificados, aún el pecado mora en nosotros (Ro. 7) y vamos a fallar en todas las cosas que mencioné anteriormente, por eso debemos arrepentirnos de una manera constante y permanente. Martin Lutero (1483 – 1546), el padre de la reforma protestante, dijo en una de sus famosas 95 tesis clavadas en la Catedral de Wittenberg: “La voluntad de nuestro Señor y Amo Jesucristo, es que toda la vida de los creyentes sea de arrepentimiento”.
Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. (1 Juan 2:1)
Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad. (1 Juan 1:9)

Aférrate a cada instante de la gracia de Dios en Jesucristo.

“Gracia”. Una de las palabras más bellas de las Escrituras, ella debe ser la miel que endulce cada instante de nuestra vida, el arrepentimiento debe venir acompañado de una dosis de gracia,  recordándonos que no son nuestras obras las que nos justifican ante Dios, porque como dice la Escritura:“porque por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de El; pues por medio de la ley viene el conocimiento del pecado.” (Ro. 3:20). Sino que son las obras de Cristo las que nos han salvado, su vida perfecta sin pecado sin mancha ofrecida por pecadores injustos y perversos.
Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. (Efesios 2:8-9)
Hemos sido salvados por la gracia de Dios, no porque lo merezcamos ni porque Dios vio algo en nosotros que nos hizo dignos de su salvación, sino por una razón que habita en Él y que es oculta a nosotros.
Que nuestro corazón cobre ánimo, gozo y esperanza en tan maravillosa realidad que tenemos un Salvador, Jesucristo y que aguardamos con fe su segunda venida:
Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo. (Filipenses 3:20)

Conclusión.

Vive para la gloria de Dios cada día de tu vida, no esperes una vida fácil, ni esperes una vida sin sufrimientos “Porque a vosotros se os ha concedido por amor de Cristo, no sólo creer en El, sino también sufrir por El” (Fil. 1:29), las aflicciones ciertamente vendrán (Juan 16:33), estamos en el mundo pero no somos del mundo:
Yo les he dado tu palabra y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.  Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, yo también los he enviado al mundo. (Juan 17:14-18)
Vivamos con gozo los que hemos sido redimidos, y con una perspectiva real de la vida que Dios nos ha dado. Para su gloria.
Porque Jesús dijo:
El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán. (Mateo 24:35)
Publicado anteriormente para Todo el consejo de Dios.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Proverbios: una mini guía para la vida

                         Una mini guía para la vida
                                                        Por Tim Keller
Durante el último año en mi lectura bíblica diaria, he leído Proverbios 3 muchas veces, un pasaje que he estudiado y predicado en diversas ocasiones. Pero durante esta lectura, me di cuenta de que en Provervios 3:3-2 se pueden ver todos los temas del resto del libro, y por lo tanto, es una especie de mini-guía para una vida fiel. Hay cinco cosas que conforman una vida sabia y piadosa. Funcionan tanto como un medio de hacerse sabio y piadoso así como señales de que estas creciendo hacia tal vida.
1. Pon la confianza más profunda de tu corazón en Dios y en Su gracia. Cada día recuérdate de su amor incondicional y prometido para contigo. No pongas, por el contrario, tus esperanzas en ídolos o en tu propio desempeño.
La misericordia y la verdad nunca se aparten de ti; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón. Así hallarás favor y buena estimación, ante los ojos de Dios y de los hombres. Confía en el Señor con todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propio entendimiento. (Prov. 3:3-5)
2. Somete toda tu mente a las Escrituras. No pienses que sabes más que la Palabra de Dios. Déjala influir en todos los aspectos de la vida. Conviértete en una persona bajo autoridad.
Y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócelo en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas. (Prov. 3:5-6)
3. Sé humilde y dócil hacia los demás. Perdona y sé comprensivo cuando quieras ser crítico con los demas; disponte a aprender de otros cuando estos son quienes te critican.
No seas sabio a tus propios ojos; teme al Señor y apártate del mal. Será medicina para tu cuerpo y alivio para tus huesos. (Prov. 3:7-8)
4. Sé generoso con todas tus posesiones y apasionado por la justicia. Comparte tu tiempo, talento y recursos con los que menos tienen.
Honra al Señor con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos; entonces tus graneros se llenarán con abundancia y tus lagares rebosarán de vino nuevo. (Prov. 3:9-10)
5. Acepta y aprende del sufrimiento y las dificultades. A través del evangelio, reconócelos no como castigo, sino como una forma de purificación.
Hijo mío, no rechaces la disciplina del Señor ni aborrezcas Su reprensión, porque el Señor ama a quien reprende, como un padre al hijo en quien se deleita. (Prov. 3:11-12)
Mientras meditaba sobre estos cinco elementos —arraigados en Su gracia, obedeciendo y deleitándonos en su Palabra, humildes ante otras personas, con generosidad sacrificial para con el prójimo, y firmes en las pruebas— pensé en Jesús. El Nuevo Testamento nos dice que la “sabiduría divina” personificada del Antiguo Testamento es en realidad Jesús (Mt. 11:19.) Y me di cuenta de que a) Él mostró la máxima confianza y fidelidad a Dios y a nosotros al ir a la cruz, b) Él fue saturado y moldeado por la Escritura, c) Él fue manso y humilde de corazón (Mt 11:28 -30), d) Él, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, e) y Él llevó su sufrimiento, por nosotros, sin quejarse. Solo puedes crecer en estas cinco áreas si sabes que eres salvo por una gracia tan costosa. Esto nos mantiene lejos de los ídolos, de la autosuficiencia y el orgullo, del egoísmo y de derrumbarnos ante los problemas. Jesús es la sabiduría personificada, y creer en su evangelio trae estas cualidades de carácter a tu vida.
Por varias semanas he pasado tiempo orando por estas cinco cosas para mi familia y los líderes de mi iglesia. No hay mejor manera de infundir estas grandes cosas en tu propio corazón, que orar intensamente por ellas en la vida de aquellos que amas.
Publicado originalmente para The Gospel Coalition. Traducido por Alicia Ferreira.       Fuente: http://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/proverbios-una-mini-guia-para-la-vida